1.10 Las limitaciones para la tarea directiva

                                          Dificultades y Límites                                                                       

Para llevar a cabo la   siguiente  función del director:

 

 

Mi   falta de preparación

Carencia   de apoyos institucionales

Inaplicable   de la normatividad

 

Persuadir

Poco conocimiento de las personas/ Falta de habilidades de   convencimiento/ No dominar a fondo el tema

Poca capacitación a directores/ Compañeros poco participativos debido   perdida de intereses

No salirse de lo meramente educativo

 

Acompañar

Dedicar poco tiempo / Falta de compatibilidad/ Complicación de   trabajar en equipo

Necesidad de recursos económicos extras/ dificultad de coincidencia   de horarios

 

 

Buscar solución

Dar la salida de manera personal y no conjunta/ Necesidad de trabajar   en comunión/ Dejar que el otro resuelva solo las dificultades

Tiempos limitados para la toma de decisiones/ poca participación en   conjunto

Reuniones colegiadas escasas, no suspender clases

 

Interpretar señales

Exceso de trabajo, adormece / Inconsciente ante las actitudes por   mínimas que parezcan/ Poco acercamiento hacia los compañeros/ Elegir un   pequeño grupo y olvidar a la mayoría

Necesidad de personal dedicado en apoyo a dirección/ manejar   información a nivel docentes sin comunicarlo a directivos

 

 

Escuchar

Falta de empatía/ Necesidad de paz interior/ Falta de detectar a los   compañeros cuando quieran comunicar/ Valorar sus aportaciones y entender sus   preocupaciones

Exigencia de prioridad a lo administrativo/ compañeros que no aceptan   sugerencias por sentirse con mayor experiencia

Atender exigencias en donde resalten los resultados tangibles   inmediatos

 

Influir

Falta de liderazgo/ Necesidad de ser ejemplo/ Conducta que inspire y   fortalezca

Falta capacitación específica de este rubro, ya que no todos lo   tenemos

 

 

Coordinar

Falta de carisma el dirigir/ Explicación persuasiva y cortés/   Necesidad de explicación específica y detallada

Necesidad de presupuesto para mayor personal,

Cualquier complicación responsabilidad no se comparte cae con el   director

 

Funcionar 

Apatía por parte de algunos compañeros/ Tedio y rutinario al actuar/   Dejar la desidia

Poco compromiso debido al bajo salario de algunos maestros,

 

 

 

 

 

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Tres principales obstáculos en la dirección

 

1- El primero de ellos tiene que ver con mi personalidad, ya que me compadezco con facilidad y tiendo a creer en las justificaciones que tanto los compañeros docentes como los alumnos me dan, por lo que creo que en ocasiones veo mi autoridad de coordinador desfasada o fácilmente librada, es importante comenzar a reconocer cuando hay que ser más comprensible y cuando definitivamente no.

 

2- Un problema al que me he enfrentado en la coordinación del bachillerato es la poca autonomía que se me deja en la toma de decisiones, prácticamente las decisiones dependen de agentes externos al bachillerato los cuales mandan la orden y solo nos corresponde acatar. Esto sin duda merma la figura de la coordinación al igual que la del director ya que muy poca participación se tiene para resolver y evitar problemas

 

 

3- Mi juventud ha sido un problema, sobre todo con los compañeros que tienen en el servicio muchos más años que yo, me es difícil darles indicaciones porque normalmente me encuentro con frases como, “eso ya se había hecho hace diez años y no funcionó”, para estos docentes la juventud es similar a inexperiencia, creo que esto también depende en gran medida de mi persona, ya que yo seré quien les demuestre lo contrario con hechos.  

La función directiva desde la perspectiva de los directores

A lo largo de mi vida he tenido seis directores educativos, cada uno impregnó el dirigir con su personalidad, en la infancia surgió la imagen del director con la figura de la directora de primaria y el de secundaria, la maestra María Esther Rosas fue mi directora en primaria y claramente recuerdo la imagen de ella, fumaba demasiado y pasaba los días con los pies estirados y encima del escritorio de la dirección, nuestro grupo se quedó sin maestro y ella cubrió mientras no había profesor, vimos muchas películas en ese lapso de seis meses. Su carácter era muy explosivo y su capacidad de mando era único, su voz ponía a temblar a todo el personal, incluyendo a los alumnos, con esta primera imagen de director me hizo de niño aborrecer al director, simulando al dios vengativo que te observa, te reprende y te castiga.
Fue hasta el bachillerato cuando encontré otro director completamente diferente al que conocí en primaria, era un hombre de edad avanzada, con muchos cargos además de dirigir el bachillerato, tenía a su cargo un comedor en donde daba de comer a niños y gente humilde, supo llevar a los maestros indicados para cada área, siempre fue el primero en llegar y el último en irse de la escuela. Sus métodos innovadores con los maestros, así como la implementación de la tecnología y la lectura fueron su prioridad. Su paz interior cautivaba y animaba a los alumnos que académicamente andaban mal a superarse, desprendido con lo que tenía, su lema era mientras fuera para libros y educación todo lo que sea necesario. Siempre conseguía para que nadie de los alumnos se quedara sin estudiar por falta de recursos. De esto me enteré el día de su funeral cuando fueron decenas de alumnos que ayudó a ser profesionistas.
Con la influencia de este Sacerdote y el siguiente rector del Seminario Mayor Gabriel Mondragón fue en donde me surge el deseo de ser un líder humano, creo que parte de mi ideología se fundamenta en la observación de estos dos sacerdotes, los cuales con los hechos a la hora de tomar decisiones hicieron palpable la realidad de un buen director, nunca se les salía de las manos ni los alumnos ni los maestros, cuando había murmuraciones inmediatamente trataban los asuntos de manera particular y después de forma comunitaria, la sonrisa y paz interior fueron su mejor arma para destrabar momentos de tensión.
Cuando decidí dedicarme a la educación fue cuando reflexione acerca de mi vocación al sacerdocio, había simpatía hacia ese tipo de vida, pero definitivamente mis capacidades espirituales eran escasas a la idea que yo tenía de un buen sacerdote por lo que suplo con la docencia esa vocación, ambas tratan de instruir, y acompañar tratando de descubrir y ayudar a descubrir la verdad de las cosas, cada una desde su rubro. Mi gusto por tratar con las personas, convivir con todo tipo de alumnos y compañeros docentes acrecentó mi deseo por continuar con los estudios universitarios, siempre en el área de humanidades.
Mi primer trabajo como docente se dio sin que yo lo buscara, después de este se han venido los demás de manera natural y en todos ellos no he sentido una carga el evaluar o preparar las clases, menos impartirlas. A los exalumnos que encuentro los veo con mucho gusto y se siente reciproco el sentimiento. A pesar de las especulaciones que tenían sobre la reforma educativa en México, no me inquietó el hecho de que no tendremos nada estable, que el contrato estará renovándose cada cierto tiempo, porque siento mi trabajo una pasión más que una responsabilidad, y aunque no le temo a otro tipo de trabajo porque ya los he realizado en la docencia encuentro la pasión que no he encontrado en otras profesiones.
El horario que me rige actualmente me ha puesto a replantear algunos aspectos, por ejemplo en la gráfica me arroja 134 horas a la semana, de las cuales 64 son de trámite, 47 de reflexión, 23 de mandato y 13 que están incluidas con reflexión, a partir de esta grafica se observa que la mayor parte de la semana la paso con actividades de trámite, en donde se pasa desapercibido, y creo que un buen director tiene que arrojarle su gráfica el mayor porcentaje de dirección y reflexión, ya que de esto depende la buena dirección, es uno de mis propósitos a lograr en este nuevo año.
Es importante aclarar que un servidor aun no es director, pero dentro de mis metas laborales y personales se encuentran algún día llegar a serlo. Para decidirme por estudiar esta maestría cuyo enfoque es dirigido a la dirección, representó un gran reto ya que tuve que hacer memoria de la historia de mi vida, por un lado el ego parecía que era el principal motivador, junto con la mal manejada idea del éxito en la actualidad, pero después de reflexionar entendí que mi principal motivador era el servicio.
Al reflexionar sobre las bondades y dificultades por los que pasa el director, entendí que esta labor es mucho más de esfuerzos que de alegrías, el director ya no es la persona que manda y los demás obedecen, entendí que es el que pone el ejemplo, el que invita a los demás a trabajar por un proyecto en donde por principio de cuentas va su inteligencia y cualidades al servicio de los demás. Más que ser un triunfo o un trofeo, creo que es una responsabilidad la cual hay que saber cultivar, abonar, es una labor que nunca se termina de aprender ya que no dirige objetos, sino personas, cada persona tiene que ser entendida como tal, desde su contexto y desde su realidad.
A continuación muestro la definición de director, la cual surgió al principio del bloque, antes de ver el video. Persona cuya responsabilidad es persuadir, acompañar, buscar solución a conflictos e interpretar las señales de la realidad que puedan conducir a la búsqueda del buen funcionamiento del plantel.
Después del video de Ital Talgam (2009) Liderar como los grandes directores de orquesta mi anterior idea de dirigir tenía relación con los verbos responsabilidad, persuadir, acompañar, buscar, interpretar, funcionar, y creo que no andaba del todo herrado ya que el director es quien está al frente de una institución y como tal es el primer responsable de las decisiones que allí su tomen, pero no todo termina con las decisiones, hay algo anterior a esto de lo cual no era consiente, me refiero al verbo generar, propiciar, un director que no trabaje generando espacios de diálogo, de responsabilidad, de empatía, difícilmente podrá dirigir. Es decir que no solo el título de director le dará el poder como por arte de magia en donde al tenerla los demás obedecerán y acatarán las órdenes al pie de la letra, eso ha quedado en el pasado.
Para que la buena dirección pueda ser palpable será necesario el trabajo en conjunto promoviendo los elementos que estarán a favor de los trabajadores los cuales al igual que el director serán actores indispensables en el buen funcionamiento de la institución.
La similitud que encuentra Talgam entre el director de orquesta y el director educativo es muy enriquecedor en el sentido que especifica con ejemplo claro, el hecho de estar al frente pero no imponer, sino dejar que los instrumentos que representan los talentos de los músicos se expresen, que hagan brillo por sí mismos, pero que a la vez se integren con la orquesta entera, el director entra en trance pero consciente de lo que hace, no se pierde en su ego, se pierde pero en las voces de los otros, está de cuerpo y alma, y en esta multiplicidad de sonidos y tonos hacen conducir de manera sensata a la orquesta entera, que no solo queda el sonido en ella, hay un público ansioso y deseoso de sentir los tonos, el público que exige calidad, armonía, estética, es la realidad que grita buenos resultados, resultados que formen no solo profesionistas de biblioteca, que estos bajen a la realidad, que sean pieza clave para cambiar su mundo, para transformar no solo su realidad, que incluya a los que los rodean.

Lista de referencias

TED Conferences, LLC (2009). Itay Talgam: Liderar como los grandes directores de orquesta. Disponible en: http://www.ted.com/talks/lang/spa/itay_talgam_lead _like_the_great_conductors.html